Hay noches en las que el fútbol se detiene para admirar una jugada fuera de lo común, y eso fue lo que protagonizó Rodrigo Contreras en la Copa Sudamericana. El delantero tucumano fue determinante en el duelo entre Millonarios y Atlético Nacional, en Medellín, donde convirtió un gol que rápidamente recorrió el continente. Para el atacante, que debutó profesionalmente en San Lorenzo, la noche tuvo un condimento especial por el impacto de su conquista.

Apenas se habían disputado 20 minutos del primer tiempo cuando Contreras levantó la cabeza y detectó algo que pasó inadvertido para el resto: el experimentado arquero de la selección colombiana David Ospina estaba adelantado. Sin dudarlo, el tucumano sacó un remate desde más de 60 metros que sorprendió a todos en el estadio Atanasio Girardot.

La pelota viajó por el aire y terminó metiéndose en el arco de Atlético Nacional, dejando sin reacción al experimentado guardameta. El disparo desde media cancha significó el 1-0 para Millonarios y se transformó en una de las grandes jugadas del torneo.

Ese gol cambió el rumbo del partido. Atlético Nacional llegaba como favorito y con uno de los planteles más costosos de la competencia, pero el equipo visitante aprovechó el golpe anímico y terminó imponiéndose por 3-1 en Medellín, con el delantero tucumano como una de las figuras de la noche.

Un gol que puede recorrer el mundo

Además del impacto deportivo, el triunfo le permitió a Millonarios asegurarse un premio de 225.000 dólares por avanzar de ronda como visitante. Y el gol de Contreras, por su espectacularidad y distancia, incluso podría meterse entre los candidatos al Premio Puskás, el reconocimiento que la FIFA entrega cada año al mejor gol del planeta.